Dakar 2010 en Twitter

El Dakar a través de una Kodak Zx1

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Listo para la Aventura Dakar

Parece increíble, pero la cuenta regresiva ya está por llegar a cero. El primer día en el Dakar fue cansador. Salvando las distancias, los periodistas que cubriremos toda la competencia tuvimos que hacer casi el mismo trámite que cualquiera de los competidores.

En mi caso, todo comenzó hace más de un mes con el envío de toda la información solicitada por ASO. Tuve que pasar el número de serie de todos los elementos que llevaré al viaje, desde la notebook hasta una webcam. Obviamente, también los datos personales, una copia del pasaporte y un par de fotos digitales.

Una vez que el pedido fue aprobado comenzaron a llegarme los mails informativos. Por ejemplo no se puede llevar más de 23 kilos de equipaje (dentro de ese peso se incluye todo el equipo para transmitir, la ropa para los 15 días, la carpa y la bolsa de dormir). También me comunicaron que en Puerto Madryn, Jacobacci, Copiapó y Fiambalá no pasaremos la noche en el campamento sino que dormiremos en un bus “especialmente preparado”.

El día de Noche Buena llegó el último informe y estaba referido a los días y horarios para retirar la credencial. En ese mismo mail me adelantaron los pasos a seguir: presentarse en la oficina de prensa y cumplir con el chequeo administrativo. Sin saber de qué se trataba exactamente esto último, me imaginé que sería algo tedioso. Y así fue.

Llegué hoy a La Rural pasadas las 14. En la medida que me acercaba a la puerta me ponía más ansioso. Sobre todo cuando comencé a ver todo el movimiento que se estaba generando en el corazón de Palermo.

La bienvenida me la dio Nico Vega, el jefe de prensa del Dakar en la Argentina y quien habitualmente cumple esta misma función en el Rally de la Argentina. Luego de estrecharme la mano y pedirme que lo saludara por su cumpleaños, me llevó a una pequeña oficina que estaba llena de periodistas europeos.

Después de 15 minutos de espera –bien aprovechados porque pude intercambiar información de cómo armar la carpa con el colega Martín Urruty de Olé y Matías Russo de Cadena 3- una de las asistentes de Nico me dio una serie de formularios, entre los que estaban el reglamento de prensa y los permisos de aduana para Chile.

Después de llenarlos me dijo, muy amablemente, que tenía que hacer el chequeo administrativo. Tras 20 minutos de buscar la oficina debido a las confusas indicaciones de los guardias de seguridad, llegué al lugar. Pero no era el único. Además de periodistas, había un centenar de personas. En su mayoría eran miembros de los equipos participantes.

El sector estaba dividido en varias oficinas donde los competidores podían alquilar desde GPS hasta teléfonos satelitales, hacer trámites médicos, aduaneros, de seguro y varias cosas más. A diferencia de ellos, yo sólo tenía que conseguir tres sellos: del seguro, el del avión y el médico. Por suerte fue rápido: media hora. Pero aún faltaba conseguir el permiso para usar mi pequeña cámara digital. Eso llevó el doble de tiempo, pero se solucionó.

En síntesis, de estar ansioso pasé a estar muy cansado. Claro que nada se compara a lo que me espera.


PD: Mientras estaba escribiendo este post, recibí un mail de Diego Riquelme de Brother-Inc.com.ar con un par de headers para el blog. La verdad que fue difícil elegirlo, pero me quedé con este, el que desde ahora se puede ver en la parte superior del blog. ¡Gracias amigo!

2 comentarios:

Cuore 2 Duo dijo...

Cuanta ansiedad Diego, si de solo leerte lograste ponerme ansioso a mi jaja Hoy estuve en La Rural y quede impresionado por el "aire dakar" que se respiraba, por lo que podias ver en la cara de los competidores que ahi estaban: mezcla de rito religioso, seriedad profesional y locura adolescente. Que tengas un año a la altura de como empezó, despues de todo uno cosecha lo que siembra y vaya que con esta cosecha si que te paraste ! jaja. Que lo disfrutes a pleno y gracias por compartirlo.

Adrian dijo...

Diego, buenísmo el informe. Ya estas adentro!!! A disfrutarlo.
Por ahi nos vemos en Neuquen en el parque cerrado.